miércoles, 7 de diciembre de 2016

Fuzzy Vox - "No Landing Plane" (2016)


Desde luego estamos despidiendo el año con el radiante susurro de los guitarrazos frenéticos, de los ritmos festivos y desparramados y de las melodías poperas que se alían con el powerpop, el garaje y las esencias propias del rock-pub para hacer en el previo de las navidades un discurso divertido y energético que nos posicione con el mejor talante posible ante la llegada de los Santas, Olentzeros y Reyes Magos de turno.
Y los franceses Fuzzy Vox están colaborando en este espídico sentir a base de bien, con los efluvios high energy de su segundo y último Lp hasta la fecha: "No Landing Plane".
Justo y necesario es dar las gracias a don Bernardo de Andrés Herrero quien me ha puesto sobre la pista de este power-trio en diversas entradas de su inigualable MTD primero, y que después me facilitó el trabajo de estos chicos, es gracias a bernardo que llevo desde el fin de semana disfrutando, y no poco, de la excitante música de Fuzzy Vox.
Un conglomerado de rock de ambiente pub que mira en la dirección de los setenteros Dr. Feelgood y se enrreda con el encendido garaje nórdico de The Hives y aceraciones rockeras al uso de The Fleshtones y que da como resultado un incendiario cancionero que sin duda hará las delicias de los más afines a estas esencias comentadas.


Queda claro -en mi opinión- que se equivocan todos aquellos agoreros que claman desde los setenta por la muerte del rock and roll, al menos se equivocan desde la perspectiva de la actitud juvenil y vitamínica de bandas como Fuzzy Vox u otras recientemente comentadas en este espacio, pues si con la escucha de "No Landing Plane" no sienten las hormigas de la lujuria sónica corretear por el estómago y las arterias es que a lo mejor la edad empieza a hacer mella en más de uno, yo desde luego tengo problemas para no sentir una juvenil exitación con discos como éste, y desde luego no me resisto.
"Explosion of love" es el título que abre el disco, y desde luego es una explosión que da comienzo con la batería marcando un compás de impetuosidad que mandará a lo largo de todo el camino y que continua con las guitarras inquietas y brillantes y la vocalidad extrema en actitud de Hugo Fabrri.
Ya no levantan el pie, "Distracted" es rotunda y rockera, de poderoso estribillo y stonnianos riffs, una favorita de esencia pub que recuerda a los padrinos del rock es: "Told you before".



Esencias ochenteras en "Grow evil" y rock energético y de ambiente hihg school en "I got a girl".
Absolutamente vertiginosa "Bo Diddley" con raspantes guitarras y efervescencia rockera pionera, un delicioso pop de apariencia romántica y juvenil en "Don't levae behind" y el powerpop en mayúsculas que hace de "They shot Charlie" un tema irresistible y soleado con esencias mod también, mas powerpop manchado de rock cincuentero en la estupenda "Easy street" de delicioso y popero estribillo, encantadora canción.
Y punto final con el corte más extenso del lote, más de cinco minutos en un catálogo marcado por los temas de menos de tres, y un tema diferente a lo hasta ahora escuchado, sonido fronterizo con aire spaghetti western y un estribillo inflamable, imposible terminar mejor que con la extraordinaria: "A reason to love".



Ultimo disco que entra en las cábalas de las inminentes listas de "Mis favoritos del 2016", un disco que pone punto final a un año marcado por el powerpop, el pop sesentero de armonías y dulcineas melódicas y no pocas dosis de garaje y rock tabernario, otro disco que estoy disfrutando de lo lindo.

Adjuntamos web de Fuzzy Vox y su bandcamp para poder escuchar y adquirir "No Landing Plane"

Dedicado al profesor Bernardo de Andrés Herrero cuyo Mi Tocadiscos Dúal es siempre una fuente de originalidad, sapiencia y diversión a la par erudita y desenfadada.

martes, 6 de diciembre de 2016

Aquella chica de los ojos de perdida - Realidades que superan la ficción...o viceversa


Algunos días ocurre algo que te hace recular sobre el absurdo abuso de regodearse en los malos humos diarios que abotargan el cerebro y el alma; un acontecimiento que te recuerda que algo seguro que hemos hecho bien, porque en esta vida momentos chulos también ha habido, estúpidamente lo hemos dejado olvidado en algún rincón poco iluminado de la memoria.
Me encontré ayer con una chica a la que quise de manera desproporcionada e irremediablemente sincera, como se ama con diecisiete años, como se ama cuando no se sabe amar, o sea cuando se ama de verdad.
Me alegró mucho verla y en sus ojos de perdida (sí, como la canción de Secretos, ella sabe) pude ver que también estaba contenta de verme.
Tras mucha charla atropellada, de esas en las que intentas -y lo más gordo es que consigues- contarte dos décadas en media hora, terminamos recordando los buenos tiempos, buenos por viejos, por idealizados...y porque fueron buenos de verdad.
En un momento dado empezó a recordar los tiempos de las míticas manifestaciones de estudiantes, de las asambleas y los encierros en el gimnasio del instituto; de las ganas de cambiar el mundo, pero no para nosotros: eran tiempos de poca avaricia y mucha esperanza. Cambiarlos para el resto del planeta. Nosotros podíamos vivir de cantar nuestras canciones favoritas, alimentarnos de besos exploradores y mantener la dignidad relatando sueños y quimeras a albur de la noche.
Quizás las cervezas hicieron mella en ella, pero de repente su rostro mudó de excitación a tristeza, como si las malas cosas que también ha habido en estos lustros le golpeasen el rostro ensombrecido por el pelo aún negrísimo y rizado. Entonces me miró como me miraba con diecisiete años; sonrió como seguramente hacía tiempo que no sonreía, y me dijo algo que me dejó clavado al pasado, algo que me enfureció conmigo mismo por haber olvidado:
-¿Sabes cuál es el mejor recuerdo que tengo de lo nuestro?... lo mucho y, sobre todo, sanamente que nos queríamos. Lo poco que nos importaba lo que nos pudiese ocurrir mientras nos ocurriese a los dos. Nunca más he vuelto a estar con una persona que además de a mi lado estuviese dentro de mí; con una persona que entre ella y yo sumábamos uno. Y este recuerdo lo asocio a aquellas manifestaciones, a las gargantas gritando al unísono, a los corazones latiendo acompasados, a la misma luz en los ojos y el mismo rictus en el rostro a tu fe en la lucha y a la mía en ti... Cuando de repente cargaba la policía todo el mundo salía corriendo desordenadamente... nosotros también... Siempre recuerdo aquellas carreras huyendo de los antidisturbios, con las bolas de goma silbando en el aire, golpeando contra el suelo y levantando una nubecilla de polvo... Recuerdo que corríamos sin rumbo, asustados y sin mirar atrás..., pero lo hacíamos cogidos de la mano a pesar del pánico y el desorden, sin soltarnos en toda la huida. Si nos cogían, nos cogerían a los dos. Me consta que ningún antidisturbios del mundo nos hubiese podido separar…
Me maldije por haber olvidado aquello. Son cosas que no se deberían olvidar, porque son únicas. Son la valentía ante la vida en estado puro, inocente y poniendo como único escudo el amor... Al final maduramos, y el antidisturbios que nos separó fue ella... y yo...
Pero con nadie en este mundo comparto algo así, con nadie... Y estoy contento de que me lo recordase ayer, de volver a verla... de comprobar que sigue teniendo ojos de perdida.



Paco Dominguez Evánder, es una vez más el que desface los entuertos gramaticales que comete el gañán de Addi. gracias amigo.

lunes, 5 de diciembre de 2016

Los lunes...escenas de cine - "El Vampiro de Düsseldorf"


Es posible que el inicio cada vez más temprano (ó al menos me lo parece a mi) de la campaña navideña me incité a decorar el blog poniendo algo de distancia con Santa, el Orlentzero, los Reyes Magos, los árboles de navidad, los Belenes, las luces en las ciudades (menudo txollo para las energéticas ¿puertas giratorias?) y las historias sobre el espíritu navideño que bombardean las sobremesas y que son todas iguales, en todas hay un tipo que es el auténtico Santa, un Ángel o algo así, y gracias a los milagros de este individuo o individua todo acaba genial, todos cantando villancicos y pasando los problemas iniciales del telefilm al olvido...pues me parece muy bien.
¡Ojo!!! que no soy yo un tipo de esos que se pasa toda esta temporada renegando de la navidad y acusando a estas fechas de ser una escusa para el consumismo, que lo son, ¡pero coño!, decirlo y rumiarlo en los restaurantes con los compis celebrándolo, en las colas del FNAC o poniéndose hasta arriba a comer en cualquiera de las festividades...como que no cuadra.
Pero a lo mío, al cine, decía que necesito esa distancia con la iconografía navideña que nos asalta los oídos y los ojos, y pocas historias se me ocurren menos a propósito de los buenos deseos y espíritus de paz y amor que la escalofriante y sórdida "El Vampiro de Düsseldorf", tremebunda obra maestra de Fritz Lang con un Peter Lorre absolutamente impactante, desequilibrado y febril...y encima de una belleza plástica en sus planos arrebatadora.
Decoramos el blog esta semana con la turbadora y delirante "El Vampiro de Düsseldorf"
¡Feliz semana!!!

domingo, 4 de diciembre de 2016

Los domingos photosong - Radio Futura - "Han caido los dos"


Domingo de vinilos y de fotos, de canciones, de tertulias deportivas, de pintxos y de potes, para algunos de misa, para otros de resaca, y para los más afortunados de sexo dominical mañanero (el mejor)...pero nosotros nos vamos a concentrar en lo nuestro, los vinilos, las fotos y las canciones.
Para este domingo se me ha ocurrido recurrir a una de las bandas de siempre, de las que nunca fallan, me refiero a Radio Futura.
Así ato el domingo vinilofotográfico con el homenaje a mi colega Savoy Truffle que precisamente no hace mucho dedicaba unas letras en su blog al tercer disco de los Radio Futura (pinchar), ya estuvimos en Madrid comentando historias sobre éste "De un país en llamas" y yo dejé claro, cosa que he hecho muchas veces, que es mi favorito de los Radio Futura.
Hay muchas cancionacas en este disco que molaría poner aquí, pero como hay que elegir una, me voy a decantar por "Han caido los dos" que si no recuerdo mal fue el cuarto single del disco, y se la dedico al amigo Carlos que seguro que le gusta y le anima el domingo.
Y al resto también faltaría más...
¡Feliz domingo!!!



sábado, 3 de diciembre de 2016

La Polla Records - "Salve" (1984)


En 1984 se publica el primer larga duración de la banda gasteiztarra La Polla Records, su título "Salve" y se puede decir sin temor a caer en embustes, que es un auténtico reducto de himnos que describen una actitud, una anarquía y un reflejo inequívoco de una época, una situación o cúmulo de situaciones, y unos sentimientos que definen aquellos ochenta convulsos que navegaban entre mil y una esperanzas de libertad y progreso y los obstáculos cada vez menos molestos de los reductos del franquismo, que se empeñaba en recordar su nefasta gloria con zancadillas a las nuevas ideas y libertades y golpes de estado fracasados y folclóricos.

El nuevo gobierno de la rosa socialista empezaba a sembrar sus primeras infamias con la incursión en la OTAN, la mal llamada reconversión industrial (no hubo tal reconversión, sólo se trató de desmantelamiento industrial sin recambio) y la escalada del paro y el fracaso escolar, las calles estaban atestadas de desocupados que no sabían muy bien a que carta quedarse, en especial la juventud que encima veía aparecer ante si un polvo blanco que prometía rincones de paz y goce llamado heroína (como la canción de la Velvet, diría alguno).
Y en este estado de cosas nacen formaciones que vienen rodando del punk que explotó unos años antes, y toman posesión firme en Euskadi, espoleados por una diferenciación en los sentimientos nacionales de muchos, que ven en esta música un espacio de expresión y reivindicación que puede llegar a masas y hacerse oír, un entorno musical ecléctico que se denominó -no se si de manera correcta rock radikal vasco- y en el que al menos en los inicios despuntaba La Polla Records.
Tras dos lanzamientos en formato maqueta y EP en 1984 llega "Salve", Un trabajo explosivo que pone de manifiesto el nihilismo anárquico propio del grupo, donde con rabia y desesperación se carga contra todo, de forma directa y sin contemplaciones, combinando la violencia verbal con sacudidas rockeras y punks pletóricas de energía caracterizadas por una base musical rudimentaria pero desbordante de originalidad, sátira, ironía, osadía y mucha, muchísima mala hostia.
Las reclamas de resistencia y la verbalidad que escupe ácido y verdad de Evaristo muerden cerebros y almas desde el primer segundo, y la garra impetuosa de Txarly y Sume a las guitarras más la anfetamínica base rítmica de Fernandito y Maleguin crean un entorno de barranco sónico y testamental que caló y sigue calando.


Cargan contra todo y contra todos, lo triste y desolador es comprobar como hoy, en este agonizante 2016, todas y cada una de las palabras ladradas por Evaristo, con sus adjetivos (desproporcionados o no, pero ciertos y atinados casi siempre) y sus sensaciones de frustración y desesperación, sus gritos de ayuda y llamamientos a la movilización siguen igual de vigentes, como si no hubiese cambiado nada, bueno si, hay cosas que han cambiado A PEOR, para empezar pongo muy en duda que en esta moderna e internetada sociedad de 2016 un disco como aquellos que rugieron La Polla durante dos décadas fuesen publicados, la verdad es que lo pongo muy en duda.
Haremos un breve resumen, pues hablamos de 19 cortes en 35 minutos, lo que da una idea de la urgencia del mensaje musical y textual, incisivo, al grano y con el frenesí propio de los que no tienen nada que perder y pocas esperanzas, de los 19 cortes solo 6 superan los dos minutos de duración, veremos así, como desgraciadamente el mundo es más moderno pero está igual de podrido.

En "Salve" se ataca a la tradición religiosa llena de mentiras interesadas, milagros posibles sólo con propina y satirizando la célebre Salve donostiarra se hace incapié a la (todavía hoy) inamovible postura de la iglesia en aspectos como la educación o el sexo.



En "Los siete enanitos" se habla de la lucha obrera como un ejercicio de rebeldía ante explotadores, y esto antes de las sucesivas reformas laborales de estos 33 años transcurridos...casi ná



En "Nuestra alegre juventud" se narra a una generación de jóvenes que veían irse la vida en el paro y la falta de espectativas, sin esperanza ni oportunidades...¿les suena???



"Delincuencia" es la palabra que según La Polla utilizan los poderes políticos, periodísticos, empresariales y religiosos para describir a los que luchan contra sus injusticias, cambien delincuencia por "populismo", "radical"...



También hay leña para las estrellas mediáticas del rock, aquellas que tienen locutores que son de casa, críticos comprados, y suenan bajo pago en los cuarenta principales, nada nuevo bajo el sol con respecto a lo que decían en "Estrella de rock"



A Neil Young le hubiese gustado "Come mierda", una especie de crítica seminal a los alimentos transgénicos y a Monsanto.



Pero hay críticas hieráticas a la sociedad de la época, a las revistas del corazón (qué pensará Evaristo del actual circo amarillo), al racismo incipiente en la época (entonces sin refugiados en los telediarios), un grito de aceptación a la industria del porno (no todo iban a ser críticas), a los gurús de los mercados, momentos antinucleares y antipoliciales, y por supuesto el disco termina con el himno fiestero tabernario un millón de veces entonado en otras tantas farras "Txus"...En su tumba hay, latas de cerveza, Txus no bebas tanto, no pierdas la cabeza...



Imprescindible disco para comprender mucho de lo que reptaba por las calles escondidas de los telediarios de la década de los ochenta, ejemplo de una actitud que hoy no existe y que debería hacer que pensar en que igual hoy vivimos sin nadie que ponga el altavoz a los problemas sociales.
Y una muestra del rock y el punk germinal y visceral que creó escuela y que no se detuvo aquí, siguió en otros y no menores trabajos de la banda de Salvatierra que engancharon a una generación y que es conveniente no olvidar.
Lo peor que nada ha cambiado desde la gestación de "Salve" de La Polla Records"

jueves, 1 de diciembre de 2016

Doe - "Some Things Last Longer Than You" (2016)


No puedo decir que 2016 haya sido para mi un año de demasiadas sorpresas en musical, cierto que en la segunda mitad del curso la cosa se ha animado un poco y algunos discos han conseguido decorar una añada que a un servidor le ha parecido un poco floja.
Scott & Charlene's Wedding, Datura 4, Thee Oh Sees o The Felice Brothers han conseguido, en esta segunda mitad, que el año finalice con un optimismo y una satisfacción que durante meses pensé que no iba a llegar.
Y ahora el optimismo y la satisfacción crecen un poco más con la escucha del debut discográfico en larga duración del terceto londinense Doe titulado: "Some Things Last Longer Than You".


El grupo esta formado por la cantante y guitarrista Nicola, el baterista y también cantante Jake y el guitarrista Dean.
Y estos si que están siendo una grata sorpresa, ya que desde hace unos días acaparan gran parte de las escuchas musiqueras de un servidor. Circunscritos a un punk de tono powerpopero absolutamente pegadizo, impactante aunque no rabioso y de esencia DIY, es decir "Hágalo usted mismo" actitud en boga y que le da ese toque cercano y sincero, puro, rebelde y a pesar de todo inocente.
El sonido se sustenta sobre los juegos de las guitarras que se retuercen y enredan entre ellas distorsionadas y cabalgando sobre una base rítmica contundente, de fuerte pegada en ocasiones y de excitante galope en otros momentos, dando cobertura a unas melodías cuidadas y redondas y unos textos contestarios que suenan con cierto lirismo en la voz de Nicola.
Una prueba de lo que digo es este "Last Ditch".



En la onda de Superchunk, Pixies o Pavement, este trabajo de poco más de media hora se filtra por la epidermis y consigue conquistar las terminaciones nerviosas, excitando aquella actitud juvenil propia de los gloriosos noventa, cuando la música indie parecía el futuro y no el principio de una etiqueta que terminaría siendo tan manida y domesticada como cualquier otra de nomenclatura menos impactante y dogmática. Pero no es el caso, aquí los riffs vuelven a provocar extremecimientos locomotrices, los estribillos consiguen activar laringes y el ritmo dispara dardos envenenados de punk, powerpop y rock garagero al cerebro, instándole a dar las consiguientes órdenes que provoquen movimientos ya casi olvidados y nuevamente disfrutados.
Fresco, juvenil, sediento de desparramarse sónicamente en garitos y con vocación de hacer de la velocidad un modus operandi musical, no puedo dejar de recomendar este "Some Things Last Longer Than You" de los británicos Doe, y volvamos a disfrutar de ésto.
Para más información adjuntamos la página web de Doe.



miércoles, 30 de noviembre de 2016

J Teixi Band - "Desde el tren" (2016)


Con casi cuarenta años de carreteras y discos a sus espaldas, Javier Teixidor continúa erre que erre, con su banda de los últimos tiempos: la J Teixi Band, a lo suyo, repartiendo rock genuino, rhythm & blues clásico, soul nuevaorleanesco y blues urbano y grasiento entre el personal, desgraciadamente menos del deseable, que espera(mos) como agua de mayo sus nuevos proyectos.
Y es que cuando de uno de los históricos de nuestro rock se trata, la espera suele verse recompensada desde la primera escucha de cada nueva entrega, así si hace tres cursos nos regalaba aquel oscuro y reptante: "Grandes huesos negros" del que ya hablamos aquí y que encabezó la lista de los favoritos nacionales del 2013 para nuestro amigo Addi, en este ejercicio nos ofrece "Desde el tren", un catálogo más luminoso y animoso que cuenta con tantas bondades artísticas como aquél, osea muchas, y que vamos a tratar de referir en las siguientes lineas.




A la voz de Teixidor y a su inapelable guitarra por supuesto, les acompañan una encendida sección de vientos, teclas de carácter honky tonk, ritmos tabernarios, aires fronterizos y un aroma rockero americano que evoca trenes errantes, carreteras barridas por el cálido viento manchado de arena del desierto, moteles baratos huidos de los mapas y esas zonas pantanosas que hierven donde mueren los extrarradios de la ciudad.
Dando el pistoletazo de salida el instrumental: "Lincoln Avenue" a un tracklist con dos estupendos covers, el adelanto del disco: "Stanck Back", revisión en castellano del estupendo tema de 1987 de los Fabulous Thunderbirds y una magnífica versión del poco conocido: "Seven days" de Bob Dylan traspasado aquí como "¿Qué vendéis?" y que supone uno de los momentos destacados del disco.
También nos obsequian con dos tomas en vivo, por un lado la habitual: "Estoy loco" y el rockabilly tabernario: "Quiero pronto" de irrefrenable ritmo con pianos incendiarios y armónicas.
Más momentos de innegable actitud son "Rosas rojas" de inflamables vientos en el entregado estribillo, otra favorita personal es el soul pantanoso y nocturno "Buscando un amor", y no digamos nada del corte que da título a todo el trabajo, copla fronteriza en la que refulgen las guitarras de Juanma del Olmo, el rubio guitarrista de los también legendarios Elegantes.
Los vientos siguen haciendo de las suyas en las intrépidas: "Huyendo de aquí" con incursiones del piano y "Estoy lejos" con un cierto aire stoniano.




Vuelven las esencias fronterizas y crepusculares con la estupenda "Falso amor" de tintes nostálgicos y el blues hace inexpugnable fortín en las entrañas de "20 días".
Vuelve don Javier Teixidor y vuelve con la grandeza de siempre, demostrando que la lengua de Juan Ramón Jiménez también puede hacer temblar los habituales elementos sónicos americanos y que la frontera, el golpe de whisky en el glotis y los gatos negros en los callejones son una fuente inagotable de grandes discos y maravillosas canciones.