martes, 19 de septiembre de 2017

Concierto: The Outside Hours - 17/09/2017 - Satelite T, Bilbao.


Hace aproximadamente dos años descubrí a la banda barcelonesa The Outside Hours. Fue una de esas casualidades, trasteando por la red, algún comentario en algún foro, o algún amiguete de BCN, o no me acuerdo muy bien cómo fue, pero alguien te pone en la pista, indagas y ¡plas!, ¡todo encaja!, esos sonidos que te gustan, esas guitarras, ese bajo siniestro, esos fuzz, ese blues subterráneo y garitero...
Desde entonces he venido siguiéndoles la pista. Hemos reseñado alguno de sus trabajos pretéritos (pinchar), y tenía noticias de que en este 2017 estaba previsto nuevo material.
El nuevo material ya está aquí, se titula: "Red runs the river", no veo el momento de que el cartero traiga mi elepé (¡joder, como anda correos!). Lo podéis escuchar, descargar o comprar en vinilo en su bandcamp: "Red runs the river".


Me los perdí en el ARF de 2015 porque aún no les conocía, y meses después me jodió bien, pero este fin de semana, -intenso de conciertos y eventos- se han acercado a Bizkaia para presentar sus nuevas canciones, repasar algún tema anterior y dejar constancia de que existen y saben lo que hacen.
Me da la sensación de que muchas veces, las matinales aprisionan a los grupos en una franja horaria muy estricta, lo que hace que se pierda cierta comunicación en pos de un mayor protagonismo de las canciones, no lo sé, igual es cosa mía.

El domingo por la mañana, ante demasiado poco personal, me dio (un día más) esa sensación. No obstante el trío formado por: Pere Casabella (voz, guitarra), Fresno Hugo (bajo) y Victor Calderón (batería) despacharon un buen ramillete de temas, en los que demostraron personalidad, calidad y actitud, además de buenas canciones.
Riffs poderosos, variedad de afectos sónicos de egregia distorsión, y nebulosos pero más que efectivos punteos que rodeaban la voz sugerente de Pere; el bajo de Fresno burbujeaba y se acoplaba a la sólida hiper-acción de la batería de Victor, la verdad es que sonaban como venidos de las cloacas del rock, aunque el entorno era demasiado soleado.
Se acercan al blues, al rock, al punk, incluso al rhythm and blues, y lo hicieron con esa atmósfera hipnótica y densa que a algunos nos atrapa, y con conciencia de clase rockera, como debe ser.
En el tracklist, con temas del nuevo disco que aún no domino pero que dejaron un regusto muy favorable, quiero destacar la excepcional y favorita personal: "She took the gun".
Espero que no sea la última vez que nos veamos las caras. Si pasan cerca de vuestras casas, no se os ocurra perderos la oportunidad de sumergiros en la oscuridad del rock-blues-garaje de la mejor factura, no os arrepentiréis, es difícil encontrar algo tan bueno dentro de estos planteamientos. Estupendos.

lunes, 18 de septiembre de 2017

Los lunes... escenas de cine - "Calle Mayor"


"Calle Mayor" de Juan Antonio Bardem, es una película cruda y profundamente realista basada en la obra teatral de Carlos Arniches: "La señorita de Trevélez".
Despojado el drama original de sus afecciones cómicas, dando relevancia a los aspectos dramáticos de la historia.
Se trata de un drama sobre la miseria, la decadencia moral y el cruel y despiadado costumbrismo, el hombre en su encarnación más fiera.
Una película eterna, un tipo de comportamiento que no muere, no morirá porque está por encima de educaciones, clases sociales, cultura o status, simplemente es la despótica actitud fascista y el lodazal intelectual en que viven muchos seres aburridos, inservibles e hipócritas, que sienten una superioridad frente al resto basada en aspectos ridículos y meramente socioeconómicos.
La repugnancia que se puede sentir ante ese grupo de inútiles, que basan su egolatría en la contemplación de aquellos a que consideran inferiores o cómicos, observándoles pasear por la calle mayor, mientras ofician de hijos de..., y de enchufados en...
Perféctamente ubicada la historia dentro de un entorno provinciano. Un grupo de jóvenes, que ya no lo son tanto, y que se pasan el día jugando al billar y gozando de su privilegiada posición social, plantean como mero divertimento que uno de ellos, Juan (José Suarez), un médico soltero y atractivo que comparte en principio frivolidad con el resto del grupo, corteje a Isabel (Betsy Blair), una chica de 35 años que aún sigue soltera, convencida ya de que no se casará.
Cuando comienza el cortejo, ella no tarda en enamorarse ignorante de que se trata de un juego, una broma, un delito moral repugnante.
Grandiosa película de Bardem, con magníficas interpretaciones y una excepcional plasmación del ambiente y modos provincianos.
Pasamos la semana con cine patrio, la magnífica "Calle Mayor".
¡Felis semana!

domingo, 17 de septiembre de 2017

Concierto: Bantastic Fand - 16/09/2017 - Cotton Club, Bilbao.



Ha pasado como una exhalación. Desde Cartagena llegaron Bantastic Fand un jueves, bajo un cielo prematuramente otoñal, para llenar el Colegio de Abogados del botxo, donde sorprendieron en tan pelculiar entorno.
En Arrasate dejaron -según crónicas de amigos que allí estuvieron- impronta de lo que son capaces de hacer. Y finalmente ayer, en el legendario Cotton Club bilbaíno, se presentaron en la jornada de gala, la etapa reina de su mini tour por tierras de Euskadi.
Así que no era de extrañar que allí se concentrase tanto personaje ilustre, y tras el recital, que las sonrisas y la satisfacción fuesen la tónica general que a todos nos unió en animadas conversaciones, con el extra de vida que da un concierto como el de ayer de Bantastic Fand.
Tras verles en la histórica cita del Vals de Frías, y el pasado otoño en El Intruso, en la capital de reino, por fin jugaba en casa contra las canciones de los Bantastic.
Y demostraron que la banda está en su mejor momento. Las canciones suenan como nunca, la interpretación es precisa, los recovecos musicales son conocidos por el grupo y se sortea cualquier dificultad sin traba.


Nacho canta con más soltura, con su voz soleada, con esa placidez de la pradera y de la fe en lo que se hace, muy bien acompañado por Paloma del Cerro. También Paco del Cerro da un paso al frente en su prestación vocal, así lo demostró en "Down the river" y "Desert town".
Teclas (Carlos Campoy), base rítmica, con Chencho Vilar al bajo, todo se funde en el núcleo del sonido Bantastic, dejando un reguero de notas y sensaciones sublimes, algo que va más allá de las cancioness, unas sensaciones al alcance de pocas formaciones a día de hoy.
Y la guitarra de Fernando Rubio... es difícil para los que amamos esto del rockerío no detenerse en lo que este tipo es capaz de hacer; un guitarrista (y cantante, y compositor), absolutamente portentoso, fino, elegante y con la fuerza justa y necesaria para destacar sin despendolos en su cometido, un privilegio verle actuar. Toca algún tema de su extraordinario disco de 2009: "Tides" y nos regala una lectura del mítico: "Souther man" de Neil Young de auténtica excepción, impresionante.
Y es que en el apartado de covers también los cartageneros la lían, con Dylan en "Love sick" -versión mejorada con respecto a la de Frías, más acorde entonces a la clásica del "Time out of mind" de Dylan- y uno de mis títulos favoritos de la producción Dylaniana, me refiero a "Most likely you go your way (and I'll go mine)". Además de un impagable "Cold turkey" de Lennon, o una revisión final y en maravilloso acústico de "Come's a time", volvía Neil Young a posarse en el escenario del Cotton.


Y por supuesto sus canciones, con un buen repaso de sus discos, en especial el segundo, el magnífico "Welcome to desert town"; sonaron entre otras otras: "Can't you see?", "Givin' up the battle", "When she came to the city" (mi tema favorito de la banda, y como es habitual dedicado a mi brother Joserra Rodrigo, al que tanto debemos, entre otras cosas esta mini-gira), ,"Anymore" -además de las ya comentadas e interpretadas por Paco; también de su primer y estupendo "Strong enough to refuse" sonaron: "Calling""What can I say" o "My morning" en acústico.
En resumen y para no dar la txapa, que Bantastic Fand ha oficiado de ornamento de la escena bilbaína, han dejado un recuerdo inmejorable, y es que además ha sido genial volver a verles, saludarles y por supuesto disfrutar de su música y sus personalidades.
Espero que podamos decir hasta pronto, y que ese pronto haga honor a su significado. Un placer.

Un concierto de rock es una ceremonia, que cuando se es devoto y se tiene fe, se disfruta como si de un milagro se tratase, cuando -como en mi caso, ayer- la ceremonia se disfruta en tan buena compañía, un bolo es casi un trocito de cielo.

sábado, 16 de septiembre de 2017

The Dream Syndicate - "How did I find myself here?" (2017).


Una de las noticias más ilusionantes del año en curso ha sido la vuelta de The Dream Syndicate a los estudios para facturar material nuevo.
En estos casos, es habitual que la fe a la que se hace merecedora la historia de la banda, se mezcle con el recelo ante lo que pueda deparar un disco nuevo casi treinta años después de su última obra.
No es catastrofismo, ni pecar de agorero el tener dudas a este respecto: el mundillo está repleto de casos como el presente, en los que la decepción ante la realidad de un nuevo material evidentemente inferior a lo recordado y con los años venerado, deposita en el melómano de turno una mancha de amarga decepción.
No citaré ningún ejemplo de lo expuesto, todos tenemos algún caso de éstos en la cabeza. Pero si diré, para tranquilidad general, que esto no ocurre con "How did I find myself here?", el nuevo trabajo de The Dream Syndicate.


Steve Wynn es mucho Steve Wynn, y la verdad es que resultaría extraño que un tipo como éste se decidiera a ofrecer un producto mediocre, no viene siendo esa su costumbre en ninguno de los proyectos que a acometido en los últimos casi cuarenta años, no sería de recibo cortar esta tendencia.
Con lo cual, sin prisas pero sin pausa, hace unos días que abrí este nuevo álbum de una de las bandas definitivas de los ochenta (y más allá), para encontrarme el disco que paso a comentarles:
Como era de esperar, el grupo tira por derroteros sónicos, que sin traicionar ninguna de las propuestas hasta la fecha expuestas, intenta buscar rincones no explorados y que puedan ajustarse al latido musical de la banda, lo consiguen por supuesto.
Así, el disco ofrece una gama de esencias sónicas que determinan un fino tapiz de riqueza y variedad dentro de la coherencia. Como siempre, las melodías se desarrollan de forma cadenciosa, a base de escuchas. El disco se comporta con el oyente como un bálsamo, que poco a poco, y con la ayuda de un tenue masaje, va filtrándose por los poros, tomándose su tiempo en ejercer su terapéutico propósito.
Abren con una oferta más 'sencilla': "Filter me throw you", temazo lleno de épica ochentera, casi new wave, pero con un rotundo y bello entramado de guitarras, y un adictivo y pegajoso estribillo.
En un orden sónico similar se mueve "Glide", con contorsiones eléctricas de guitarras, una base rítmica que apunta al periodo siniestro, y esa espiral rock hipnótica que hace de los Syndicate una banda tan absorbente.
Se orillan hacia oscuridad de garito y ruidos subterráneos en la turgente e infecciosa: "Out of mmy head"; y no dan tregua con la lúgubre y resbaladiza: "80 west", extraordinario tema de tenebroso sonido que raya con el post-punk.



En la lírica "Like Mary" la textura del sonido se entrevereda con una melodía en la onda de Lou Reed y su sub-mundo, pero muy Syndicate.
Se aproximan al grunge, al vertiginoso delirio rítmico con la irresistible y arrítmica: "The circle", absolutamente demoledora; y tras esta explosión de viveza, nos enfrentamos al tema homónimo, una reiteración de códigos sonoros y aplicaciones rítmicas de once minutos que atrapa al tiempo que envenena, que se degusta con la complicidad de la ausencia de lo terrenal, magia sonora.
Y finalizamos con un tema de Kendra Smith, miembro pretérito de la banda y parte de los estupendos Opal, titulado "Kendra's dream", y que burbujea en un estado de semi-ebullición que no llega a explotar, y que crea una inquietud poética muy especial, otro gran momento y un cierre excepcional para el disco.
No estaba previsto, la verdad, pero se confirma lo que la mayoría suponíamos: The Dream Syndicate han vuelto para dejar constancia de su grandeza, de que han nacido para dejar cicatrices y fuentes sangrantes de arte y excelencia en la piel de todos los que aman la música, que lo suyo es definirse como una banda imprescindible que vive al margen de ortodoxias y pequeñeces globales o mediaticas. Uno de los discos del año.

viernes, 15 de septiembre de 2017

Minigira vasca de Bantastic Fand - Recordamos sus discos.


Estamos de enhorabuena en Bilba. Bantastic Fand nos está visitando estos días; una minigira, que empezó ayer en un abarrotado colegio de abogados, donde demostraron bien a las claras cuales son sus intenciones.
Éstas  sus intenciones- se verán totalmente dilucidadas en las siguientes citas: en Arrasate esta misma tarde en el Kulturate de la ciudad guipuzkoana.
Y el sábadao en al Cotton Club bilbaíno, en la que promete ser una de las citas del año: si no me creen, aquí les dejo el enlace para adquirir las entradas que les harán entrar en razón a todos aquellos que anden aún con la mente en otras historias musiqueras: Bantastic Fand en el Cotton Club.
De tal magnitud me parece la ocasión, que voy a hacer algo que nunca antes había hecho: recordar las reseñas que a propósito de la publicación de sus dos discos de estudio hasta la fecha escribí.
Son precisamente los entresijos que esconden estos magníficos trabajos -más alguna suculenta versión- lo que degustaremos en esta minigira, y creo que refrescar la memoria puede venir genial.
Vamos pues con las reseñas, tal y como fueron escritas, de "Strong enough to refuse" y Welcome to desert town".
Y hagan caso, si pueden, no falten, y dejense deslumbrar por el arte de Bantastic Fand.


Bantastic Fand - "Strong enough to refuse" (2014).



Este es uno de esos artilugios sobre el que tienes intención de escribir tan pronto llega a tus oídos, mi bro Joserra me lo descubrió desde sus dominios de la land y también en su exilio compartido, hay recomendaciones que por venir de quien vienen no se pueden dejar pasar. Así que tras unos días pre-navideños en los que el material se amontonaba en repisas y discos duros, me acerque a la bandcamp de la formación cartaginesa y me agencie este: "Strong Enough to Refuse" antes de los atracones que conmemoran el nacimiento de un futuro líder.
No quería decirlo, pero no me resisto: en cuanto enchufas el primer tema a las orejas, descubres que lo que suena más que proviniente del soleado sur de la piel de toro, parece germinado por la fértil tierra que se ve regada por las aguas de cierto río allende de los mares, que reparte musas sobre todos aquellos que nacen a su vera concibiendo como armamento vital una guitarra, una pluma o un corazón estrujado.

Deliciosa colección de canciones que por fin verán la luz, justo antes de las procesiones que conmemoran la muerte del líder antes comentado, y que nació días después de pinchar el disco por primera vez, hace unos meses.
Esta banda comandada por Nacho Para no es nueva en el mundillo, son varias las décadas que llevan viendo a esta gente pelear con el embravecido oleaje de la cultura en este país, tormenta que siempre se ceba con los que entienden la música (en este caso) como vehículo de expresión artística, recipiente de belleza y sentimientos y fabrica artesana de felicidad para los demás; y no como un simple entretenimiento menea-culos y duerme-inteligencias destinado para el consumo rápido y masivo en Radio Formulas y TV carentes de otros intereses que no sean las cuentas de resultados de los grupos periodístico/políticos a los que pertenecen.
Pero tras varios éxitos artísticos de los miembros del grupo y que se pueden consultar y admirar en su magnífica pagina web: http://bantasticfand.com/, presentan en el pasado 2014 un disco, este que hoy comentamos, que marca diferencias y crea adictos a un sonido genuino, fresco y luminoso que viste excelentes melodías

Hay de todo un poco en el álbum: desde abordajes al sentimiento Jayhawks poblados de pop, hasta banjos y reductos sónicos mas folks, temas que se agarran al country o hermandades con los songwriters mas destacados que vuestra imaginación quiera presumir. Además hay armónicas, y hammonds que hacen de conductores de una sutil psicodelia, y hermosas lineas de rock amamantado por papá blues y mamá soul; lo dicho, una gozada.
Como el disco es variado y de una duración mas que respetable, cada tema tiene un lugar definido y bastante delimitado con respecto al resto, no es cuestión de que os desvele los secretos de todos ellos, con lo que os comentare brevemente cada uno.
Abrimos con un fluido tema de acústicas que encandilan, Nacho canta con liviana voz una melodía que rebosa vida y brilla desbordante de sol, bien podrían haber introducido The Jayhawks este excelente tema en cualquiera de sus discos....ah! se titula: "I'm Ready".
Me encanta "Far From Home", con esas guitarras que reptan como serpientes por el desierto, los banjos casi amenazantes y la voz arenosa de Nacho, excelente.
Preciosa balada folk: "Light my Room" y "My Morning", es un country muy cajun, muy de tasca y botas con espuelas.



Teclados un tanto anfetamínicos respaldando la voz de Nacho y electricidades que se intercalan, base rítmica pausada y clásica...que chula es: "When I Was Young". Y no os digo nada de "Calling", mágica y deliciosa, se desliza por los oídos endulzando el ánimo, cantada con tono juvenil, es como una tarde de primavera, como la sonrisa de un bebé, tan inocente, tan intensa...
Otra balada que mira al folk de songwriter, mas sesuda y oscura, pero igualmente sublime, se trata de "Free". Vuelven las luminosidades con "Joyful Spiral", con guitarras casi transparentes, pianos a lo Spooner y hammonds a lo Don Patterson, ¿que decir?.




Nos vamos al salón hasta que nos echen, imposible no estar de buen humor bajo el influjo de: "I Didn't Know". En cambio el piano y la entrada de voz me recuerdan a The Band, aunque solo un poco, en la bonita "After All". Y ojo a la entrada de: "What Can I Say", guitarrera y caliente, bluesera y con un toque funk, un tanto Hendrix, estupenda de veras.
Y la psicodelia coral nos despide, a lo CSN mezclados con Beach Boys, ambos influenciados por Beatles e incluso Jayhawks, un tema que invita a volver a empezar, su título: "Two Weeks".
Estoy encantado de haber terminado esta reseña, tenía que haber sido en navidades, finalmente ha sido en Semana Santa...bueno, algo de milagroso y celestial si que tiene el disco, puede valer...
De cualquier forma, sea la época del año que sea, os recomiendo que no os perdáis este disco de los cartaginenses: Bantastic Fand, se titula: "Strong Enoug to Refuse".



Las fotografías que decoran este post están extraídas de la pagina web del grupo: http://bantasticfand.com/



Bantastic Fand - "Welcome to desert town" (2016).




El otro día escuchando "Last Days of The Century" de Al Stewart me di cuenta de que mi bro. Joserra tiene razón, y la voz del amigo Al tiene un notable parecido con la de nuestro Nacho Para.
Y dicho ésto, que no quería que se me olvidase, entramos en el meollo de este post, es decir: el nuevo disco de los cartageneros de Bantastic Fand que lleva por título: "Welcome to Desert Town".
Superar, e incluso igualar el anterior y magnífico: "Strong Enough to Refuse" de 2014 no era tarea fácil, y la verdad es que tras varias escuchas de esta secuela debo decir que no tengo ni idea si se ha visto superado el precedente, lo que si tengo claro es que éste no esta ni un ápice por debajo de aquél, osea que me parece tan maravilloso como el primero, para mi, miel sobre hojuelas oigan.


Si que se evidencia una mejora en cuanto a las condiciones técnicas facilitadas, que dan lugar a un sonido más compacto, más limpio. También esta claro que en este álbum la producción esta más cuidada y es justo desatacar el trabajo de Carlos Ashworth, pues me parece muy importante que este mayor empeño en los controles no de al traste con la veracidad de los temas, con la frescura, con la normalidad de una bella canción de rock como ocurre en no pocas ocasiones, sobresaliente en este apartado, pues el disco se muestra sincero a los oídos, crepuscular y dotado de una sensibilidad exquisita y nada amanerada.
Por las costuras del tejido emocional de las canciones de Bantastic Fand se escapan ecos de Jayhawks, soles atlánticos de Tom Petty y su gente, quejidos de mi Gene Clark, y horizontes amarillos del Neil Young más nostálgico, el de pradera y camino de arena solitario.


Y empiezo por ésta, por "When she came to the city", por bonita, por venir del mismo lugar del firmamento rojo de la atardecida en el que Olson y Louris recogían sus coplas más emocionantes y románticas.
Y sigo con "Desert Town", que parece traer consigo la tierra de la pradera americana agarrada a los tacones del corazón.
Pero todo había empezado unos cuantos pellizcos antes, con la soleada: "Can't you see", poblada de susurros de los Flying Burrito Bros.
"Down by the river", cantada por Paco del Cerro es vaquera y fronteriza...y hermosa, como también lo es "Giving up the battle", tocada por las acariciadoras notas del Hammond.
Vuelve la luz y la electricidad más evidente en "Anymore", tema que de buena gana firmase el amigo Petty, y "Find the door" es inmortal, porque tiene todos los ingredientes para permanecer impermeable al paso del tiempo para todos los que amamos esta historia, incluye harmónica y piano.


Otro de mis temas favoritos es "Something's going on", por la voz sobrecogedora y las voces sublimes, corte que tiene contestación antagónica con la guitarrera y pelín canalla: "Everybody's rocking" de original letra en la que se recuerdan creaciones de unos cuantos colegas de todos nosotros.
Más primavera y más Petty, mas carretera en "My invention", y vuelve a la voz cantante Paco del Cerro en "Goodbye", de guitarras dulces, modelo Traveling, o Byrds oigan...
Y se acaba el paseo, con pianos y soplos de hammond, nostalgia en el decir a lo Elliot Murphy, el de aquellos setenta gloriosos, adiós con la preciosa: "Muses".


Sin duda estos tipos lo han conseguido de nuevo, otro motivo para creer que hay cosas buenas tras el necesario fundido en negro que obligamos a aceptar a nuestros televisores cada noche, tener presente que siempre, cada día se puede uno perder en los paraísos, o desiertos, de la música hecha con corazón, talento y bondad como la de este disco, en Frías con las canciones golpeándonos el rostro... más.
Bandcamp para descarga o compra del CD en el siguiente enlace:

https://bantasticfand.bandcamp.com/album/welcome-to-desert-town

jueves, 14 de septiembre de 2017

Se reúnen The Containers - "Self contained" (1977/2017)


La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida. El otro día, trasteando por internet, me sorprendió encontrar algo relacionado con un viejo disco: "Self contained" (1977), obra de un setentero grupo británico denominado The Containers, es muy posible que a muchos les suene.
El disco, no especialmente conocido por estos lares, llegó a mi hace años por medio de un amigo que a su vez conoció el artilugio durante una temporada que pasó en Birmingham, se trajo una copia, me la prestó, y me gustó, me sigue gustando.
The Containers era una banda capitaneada por James A. Smith, que cuenta en sus filas con la imprescindible voz de Stella Barker, que a pesar de poseer un timbre que me recuerda en parte al de Yoko Ono, lo cierto es que hace un tándem vocal con Smith bastante sugerente y exclusivo.
De la escuela de Elvis Costello, Buzzcocks ó The Waves, grabaron este disco, con la presencia de los Soft Boys de Robyn Hitchcock, -que tocó el bajo en la grabación de "Self contained"-, con quienes compartían nada menos que los Spaceward Studios, al ingeniero Mike Kemp, y también inquietudes musicales y una sana (ó no tanto) camaradería.
El grupo no tardó mucho en descomponerse. La primera en abandonar la nave fue Stella Barker, que posteriormente militase en bandas notables como The Bodysnatchers ó The Belle Star.
James A. Smith probó suerte con un nuevo proyecto: The Beach Bullies, con el que tampoco tuvo demasiada suerte. Incluso formó parte de unos iniciativos Thompson Twins.
El caso, es que en este 2017, el conjunto ha decidido reunirse. Al dúo vocal se une el también fundador: Adrian Foster 'Hots'. Por supuesto también han vuelto a poner en circulación aquél atractivo y efervescente "Self contained", que se puede adquirir en descarga vía bandcamp y también en vinilo.
El álbum nos ofrece un explosivo coctel de pop, garaje de bajo octanaje, pub rock y beat psicodélico de etérea textura.
Celebro esta resurrección, por encantadora y aventurera. Nos quedamos con la estupenda: "Rita's leg", interpretada en directo en este 2017.



miércoles, 13 de septiembre de 2017

El cine Vizcaya, la abuela Maruja, la fila de los mancos - Las paranoias de Addi


El cine que me gusta es de sesión continua. El cine que me atrapa es uno que ya no existe. El del rugir del proyector en la habitación abierta al patio de butacas, sobre las cabezas de los agazapados en la fila de los mancos.
El cine Vizcaya estaba en la calle San Francisco, en Bilbao. Atravesando el puente Cantalojas, en dirección a la oscuridad lírica y húmeda de Bilbao la vieja, buscando la silueta de la iglesia de San Antón, que vela por el sueño de la ría del Nervión desde su puente de piedra. Transitando por la acera izquierda, y tras rebosar el bar Linaje, en pocos metros podías detener el paseo para recrearte con las fotografías, que tras un cristal, mostraban barcos piratas recortando sus velas sobre la luna llena, intrépidos romanos con sus capas, rojísimas, ondeando al viento que sacude los helechos, veloces y destartaladas diligencias huyendo entre los cactos de los aulladores pieles rojas de Toro Sentado, a la Marisol ye-ye que había dejado de ser niña para convertirse en artista, y lucir como un engatusador reclamo de deseos pecaminosos.
Cuando accedía aquellos domingos de mi niñez, con la abuela Maruja, al interior del Vizcaya, siempre imponía mi deseo de pasar frente a la puerta de la sala de proyección; aún la puedo ver: alicatada hasta el techo con azulejos blancos, ruidosa y esparciendo un olor a química y a hoguera.
En aquellos años, no se comía en el cine, pero se podía fumar. El haz de luz que se empotraba contra la pantalla, se hacía visible gracias al humo de Ducados y Fortunas.
Olía a chicle, a saliva y a azúcar. Las pipas clandestinas croaban cual ranas, y sus cuerpos huecos y rajados se amontonaban en un suelo, protestando si las pisaban.
La linterna del acomodador buscaba butacas vacías y manos indómitas y aventureras, dedos con el esmalte roto en las uñas que rascaban sobre la piel suave de un pecho de vello incipiente; manos torpes y ávidas que tanteaban la carne creciente que se desbordaba por los límites de los sostenes; aquellos alguaciles de la moralidad perturbaban la paz de los labios, de aquellos labios que no eran sino alevines de amantes.
Yo era muy niño para aquellos oficios, mi abuela Maruja me mantenía alejado de la bacanal de las últimas filas.
En la segunda película me tocaba despertarla, pues se quedaba indefectiblemente dormida, ignorando las triquiñuelas de Antonio Ozores y Toni Leblanc para timar a sus semejantes en una de aquellas comedias brillantes y de moralidad pordiosera de la España del tardofranquismo.
Cuando los siete hermanos acaban a puñetazos con sus siete contrincantes, dando al traste con la construcción del granero, al ritmo de las melodías de Gene de Paul, el cine arrancaba en un estrepitoso aplauso regado con risas y bravos.
En cambio, la indignación se dibujaba en los rostros de los que observábamos como Henry Fonda llevaba a una muerte segura a los suyos en la fascistoide pero grandiosa "Fort Apache".
El cine Vizcaya ya no existe, cuando era niño dejó de existir y no me di cuenta durante años de que allí están mis primeros recuerdos. La abuela Maruja tampoco está, y en los cines ya no hay fila de los mancos, ni ronroneo en la sala de proyección, ni linternas, ni sesión doble, ni pipas en el suelo, ni olor a chicle, ni fotos de barcos piratas, diligencias ó romanos flanqueando la entrada, ó en el lateral junto a la taquilla, tras un cristal, en el caso del Vizcaya bastante sucio.
Aquél cine que yo añoro, aunque apenas conocí, ya solo está en los sueños de los mayores, y en el propio cine.